Según el autor, el libro surgió del intento de comprender mejor la obra de los hermanos Hubert y Jan van Eyck y del resto de pintores conocidos como primitivos flamencos. La intención de Huizinga era contrarrestar la tendencia a ver los últimos siglos medievales en lo que tenían de adelanto del Renacimiento, desatendiendo, en opinión del autor, sus rasgos profundamente medievales. Es decir, define y caracteriza el último período de la Edad Media no por cómo prepara lo que le sigue sino más bien por aquellos elementos que se extinguirán.