Desde sus orígenes humildes en la China rural, Mao Zedong asciende al poder absoluto unificando con puño de hierro un extenso país hecho trizas por años de débil liderazgo, colonialismo y guerras. Astuto estratega y gran organizador, aprovechó en su favor los apuros de la famosa larga marcha y el éxito de su guerrilla armada para obtener una posición dominante en el Partido Comunista Chino. Su régimen fue una mezcla de poder y misticismo que causó estragos en la revolución cultural. Después de 1958 sólo ejerció la presidencia del Comité Central del Partido, pero continuó inspirando moral e intelectualmente, la política exterior e interior de China