La estereoquímica estudia la disposición tridimensional de las moléculas y el comportamiento químico que depende de este arreglo. Esta definición envuelve un aspecto estático y otro dinámico. Es uno de los capítulos más delicados de la química orgánica, pues exige a la vez observación e imaginación para visualizar la molécula en el espacio tridimensional y deducir las consecuencias de tal disposición.